Aguas Mineromedicinales

Las aguas mineromedicinales favorecen la regeneración celular, la queratolisis y la tonificación. Además son muy eficaces contra la sequedad y la irritación cutánea.

El proceso de formación de las aguas mineromedicinales es apasionante.

Su punto de partida son en su mayoría aguas meteóricas.

Estas aguas se infiltran en zonas donde se presentan fracturas, llegando a grandes profundidades, y volviendo a la superficie en zonas de topografía más baja.

Según el gradiente geotérmico local, el agua reacciona con la roca, disolviendo los minerales terrestres que le aportán sus propiedades terapéuticas.

Galicia es uno de los lugares con mayor riqueza en aguas termales y mineromedicinales. Aquí afloran más de 300 manantiales, reconocidos oficialmente, por sus propiedades extraordinarias.

Su aprovechamiento tradicional se remonta a la época romana.

Aguas del manantial de Mondariz

Manantial de Sabaxáns

 

De toda esta diversidad de manantiales, Amalgama Silvestre se ha visto atraída por el manantial de Sabaxáns, que se encuentra situado en la zona sur occidental de la «Serra do Suído». Un entorno de gran belleza ecológica y paisajística, que ha sido habitado desde la prehistoria.

El manantial se encuentra a las orillas del río Tea, rodeado de las ruinas de la antigua casa de baños de Ermelo, donde se ven tres antiguas bañeras propias de los balnearios de principios del siglo XX, en el interior de un bosque autóctono.

Hidratación cutánea

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, y aunque parezca infranqueable, es la capa que conecta el exterior con nuestro interior.

La capa más exterior de la piel es la epidermis, que a su vez está formada por diferentes capas, donde la más externa es el estrato córneo. Una hidratación deficiente de este estrato, conlleva a una descamación anormal, así como a la activación de procesos inflamatorios (1).

La hidratación cutánea es el resultado del equilibrio entre el agua que contiene la piel y su evaporación. El agua que contiene la epidermis es transferida desde la dermis. Por lo tanto, para una buena hidratación cutánea debemos (2):

  • Evitar la evaporación. Los factores que pueden aumentar esta pérdida por evaporación pueden ser físicos, como el frío, viento, ambiente seco… o químicos, como cosméticos erosivos que dañan nuestro sebo natural.
  • Tener una buena transferencia de agua desde la dermis, que se puede ver alterada debido a una secreción sebácea insuficiente o una fijación inadecuada del agua en el estrato córneo, así como enfermedades renales, hepáticas o alteraciones cutáneas que dificultan esa transferencia de agua.

La piel tiene principalmente 3 estrategias para amortiguar la pérdida de agua: 

  1. El estrato córneo, está compuesto por células muertas, llamadas corneocitos, que nadan en una matriz de lípidos. Esta matriz lipídica, se puede decir que sella la pérdida de agua de la piel. 
  2. Además, de forma natural, la epidermis posee moléculas higroscópicas, que acumulan agua, y se conocen en su conjunto como Factor Hidratante Natural (FHN). 
  3. A mayores, la mezcla del agua del sudor junto con la grasa que generan las glándulas sebáceas, forman una emulsión conocida como “manto hidrolipídico”, que reduce la pérdida de agua por evaporación (2).

Entonces, ¿qué podemos hacer para tratar una piel deshidratada?

  1. Usar sustancias humectantes e hidratantes: como la glicerina vegetal, o el propanediol de origen natural a partir de la fermentación del azúcar de maíz. 
  2. Aplicar sustancias oclusivas para reducir la evaporación: como la cera de abejas.
  3. Aplicar sustancias emolientes para mejorar la elasticidad: como el caprylic/capric triglyceride, que es un derivado del aceite de coco.

Para tal efecto, las emulsiones son los cosméticos ideales pues dejan una película protectora sobre la piel y aceptan la combinación de todos estos ingredientes (2 y 3).

Propiedades del agua mineromedicinal de Sabaxáns

 

Las primeras citas que se conocen sobre este balneario, son del doctor en medicina Pedro María Rubio, en su obra «Tratado Completo de las Fuentes Minerales de España» (año 1853), donde se registra ésta descripción:

“Es fría. Ensayada por reactivos resulta sulfurosa…, y se le atribuyen virtudes contra los flujos blancos, y afecciones cutáneas.”

En las últimas décadas, estas aguas medicinales fueron estudiadas y analizadas químicamente, siendo definidas como aguas sulfuradas cálcicas (4). 

El azufre (elemento que se encuentra en el grupo sulfuro), posee propiedades antibacterianas y antifúngicas. Esto se debe a que el sulfuro que penetra en la piel, puede reaccionar con los radicales de oxígeno en las capas más profundas de la epidermis, convirtiéndose en ácido pentatiónico, lo que explicaría su capacidad antiséptica (5 y 6). También posee propiedades queratolíticas, debido a que el sulfuro puede romper enlaces de cisteína disulfuro entre corneocitos, promoviendo así la descamación y queratolisis típica de estas aguas (6). Además interviene en procesos de regeneración celular, es seborregulador y equilibra el sistema inmune (1 y 6). 

En cuanto al calcio, es un elemento indispensable para procesos de diferenciación y multiplicación celular, fundamental para tener una barrera cutánea sana y con sus funciones correctas (1). El calcio también forma parte del FHN, y por lo tanto, contribuye a su capacidad higroscópica favoreciendo la retención del agua (2).

Estas características les confieren importantes propiedades tonificantes, también embellecedoras de la piel, así como gran capacidad queratolítica y cicatrizante a nivel cutáneo. En cuanto a los baños directos en estas aguas, van a proporcionar un efecto mucolítico a nivel respiratorio, antiinflamatorio a nivel musculoesquelético y estimulantes del peristaltismo intestinal a nivel digestivo (4). 

Bliblografía:

      1. Cosmética termal. Aplicaciones en el ámbito de la salud y la belleza. Mourelle, M. L. y Gómez C. P.
      2. Cosmética aplicada a estética y bienestar. Sabater, I. y Mourelle, L.
      3. https://oushia.com/humectantes-emolientes-oclusivos/
      4. Información cedida por el Balneario de Mondariz. Estudios internos.
      5. Balneotherapy in Medicine: A Review. Ali Nasermoaddeli, A. and Kagamimori, S.
      6. Aguas sulfuradas y dermatología. Barroso, J.